Se trata de un conjunto de piezas con apariencia de esculturas de pequeño formato, construidas mediante técnicas de ensamblaje a partir de madera de boj recuperada de talas forestales, piedras fracturadas descartadas para la joyería tradicional y plata reciclada.
Son piezas surgidas del imaginario visual y del juego con materiales de descarte. En el transcurso del proceso creativo, en la búsqueda de espacios interiores y refugios, el azar y el juego dan lugar a la aparición de personajes. Desde una mirada que recupera el gesto lúdico de la infancia, se construyen relatos en los que cada pieza representa una pequeña historia de soledad y otros momentos vitales: historias duras y otras más luminosas, en las que las mujeres son apartadas, excluidas, descartadas o rechazadas por la sociedad.
Estas figuras establecen entre sí un diálogo simbólico y comparten experiencias en un espacio imaginario y onírico que, sin embargo, remite a realidades profundamente humanas.
En conjunto, las obras proponen un ejercicio de restitución: la recuperación de la dignidad y la posibilidad de renacer. Del mismo modo que los materiales reutilizados buscan una nueva vida, estas mujeres reinventan su presencia y su fuerza en un territorio común de memoria, resistencia y transformación.








